
MINNEAPOLIS, Minnesota – Maine se convirtió en el blanco más reciente de la ofensiva migratoria del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que una corte federal de apelaciones suspendió el miércoles una decisión que les prohibía a los agentes federales usar gases lacrimógenos contra manifestantes pacíficos en Minnesota.
La Corte de Apelaciones del 8º Circuito fue persuadida para que congelara el fallo de una jueza que prohíbe aplicar represalias contra el público en Minnesota, incluida la detención de personas que siguen a los agentes en coches, mientras el gobierno presenta una apelación.
La Operación Metro Surge en las Ciudades Gemelas de Minnesota —Minneapolis y St. Paul— se ha aplicado desde hace semanas.
Minnesota Court Victory:
— Attorney General Pamela Bondi (@AGPamBondi) January 21, 2026
A liberal judge in Minnesota tried to handcuff ICE agents who are enforcing the Nation’s immigration laws and responding to obstructive and violent interference from agitators.
The 8th Circuit just granted an administrative stay HALTING these…
La secretaria de Justicia, Pam Bondi, elogió al tribunal de apelaciones en la red social X, diciendo que el Departamento de Justicia “protegerá a los agentes policiales federales de los delincuentes en las calles y de los jueces activistas en los tribunales”.
Minnesota sigue siendo un blanco importante de redadas migratorias por parte de agencias que dependen del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). Funcionarios estatales y locales que se oponen a esa iniciativa recibieron citaciones el martes de parte de un jurado investigador federal, en una investigación sobre denuncias de que intentaban obstruir las acciones policiales federales.
Un comité de acción política fundado por la ex vicepresidenta Kamala Harris está instando a los donantes a contribuir a un fondo de defensa en ayuda del gobernador Tim Walz, su compañero de fórmula en 2024.
“El Departamento de Justicia está persiguiendo a los enemigos de Trump”, dice el correo electrónico de Harris.
El próximo blanco de las fuerzas federales es Maine
En Maine, el DHS le dio el nombre de Catch of the Day (Pesca del día) a la operación migratoria, en un aparente juego de palabras con el sector pesquero del estado. Maine tiene relativamente pocos residentes que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos, pero cuenta con una presencia notable de refugiados en sus ciudades más grandes, particularmente de África.
La secretaria de Estado, Shenna Bellows, indicó que no concederá una solicitud de matrículas vehiculares confidenciales que le solicitó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), una decisión que refleja su disgusto por los "abusos de poder" cometidos por agentes de inmigración. Un efectivo de inmigración asesinó a tiros a Renee Good en Minneapolis el 7 de enero.
"No hemos revocado las matrículas vehiculares existentes, pero hemos pausado la emisión de nuevas matrículas. Queremos estar seguros de que las matrículas de Maine no se utilizarán para propósitos ilegales", explicó Bellows.
Un mensaje a la CBP solicitándole sus comentarios no fue respondido de momento.
Pious Ali, originario de Ghana y miembro del concejo de la ciudad de Portland, indicó que hay mucha ansiedad por la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su siglas en inglés) en la ciudad más grande de Maine.
“Hay inmigrantes que viven aquí que trabajan en nuestros hospitales, trabajan en nuestras escuelas, trabajan en nuestros hoteles, forman parte del motor económico de nuestra comunidad", expresó Ali.
Surgen discrepancias en incidente de tiroteo
Greg Bovino, de la Patrulla Fronteriza, quien ha estado al mando de los operativos migratorios en grandes ciudades, sostuvo que más de 10,000 personas que se encuentran ilegalmente en Estados Unidos han sido arrestadas en Minnesota en el último año, incluidos 3,000 "de algunos de los delincuentes más peligrosos" en las últimas seis semanas durante la Operación Metro Surge.
Bovino defendió a sus "tropas" e insistió en que sus acciones son "legales, éticas y morales".
Julia Decker, directora de políticas del Immigrant Law Center de Minnesota —un organismo sin fines de lucro que proporciona representación jurídica a inmigrantes—, aseguró que los activistas no tienen forma de saber si las cifras gubernamentales de arrestos y las descripciones de las personas bajo custodia son precisas.
Por separado, un juez federal indicó que está dispuesto a conceder fianza y liberar a dos hombres después de escuchar testimonios contradictorios sobre una presunta agresión a un policía de inmigración. Los fiscales están apelando. Un agente hirió de bala en el muslo a uno de los hombres durante el encuentro la semana pasada.
El agente dijo que fue golpeado repetidamente con una escoba y con palas de nieve mientras intentaba someter y arrestar a Alfredo Alejandro Aljorna tras un choque vehicular y una persecución a pie.
Aljorna y Julio César Sosa Celis negaron haber agredido al agente. Ni las pruebas de video ni tres testigos presenciales respaldaron la versión del agente sobre la escoba y las palas, ni acerca de que hubiera habido una tercera persona involucrada.
Aljorna y Sosa Celis no tienen antecedentes penales violentos, indicaron sus abogados, y ambos habían estado trabajando como conductores de DoorDash —una plataforma de entrega a domicilio— en el turno nocturno para evitar encuentros con agentes federales.
El juez federal de primera instancia Douglas Micko indicó que el ICE aún podría detenerlos en el caso de agresión, incluso si son liberados.







