
Una autopsia encargada por la familia de Renee Good, quien murió a causa de disparos de un agente de inmigración en Minneapolis este mes, reveló que presentaba tres heridas de bala, incluida una en la cabeza, según informaron este miércoles los abogados de la familia.
Una de las heridas se encontraba en el antebrazo izquierdo de Good, indicaron los abogados en un comunicado, mientras que otro disparo impactó en su seno derecho sin perforar órganos vitales. Ninguna de estas dos heridas representaba un peligro inmediato para su vida, añadieron los abogados.
Según el comunicado, un tercer disparo entró por el lado izquierdo de la cabeza de Good, cerca de la sien, y salió por el lado derecho, y al parecer también presentaba una herida superficial.
Los abogados indicaron que la autopsia fue realizada por un patólogo forense independiente, "altamente respetado" y con las credenciales necesarias.
“Creemos que las pruebas que estamos recopilando y que seguiremos recopilando en nuestra investigación serán suficientes para probar nuestro caso”, declaró el abogado principal, Antonio M. Romanucci, en el comunicado. “Las pruebas de video que muestran los hechos del 7 de enero de 2026 son claras, particularmente si se analizan según los estándares de actuación policial razonable y la totalidad de las circunstancias”.
Según los abogados, la Oficina del Médico Forense del Condado de Hennepin aún no ha comunicado sus hallazgos sobre la muerte de Good a su familia ni a su equipo legal. Una búsqueda de casos en el sitio web de la oficina del médico forense el miércoles por la noche no arrojó ningún resultado relacionado con la muerte de Good.
Good, de 37 años, murió a causa de un disparo mientras se encontraba en el asiento del conductor de su camioneta durante un incidente con Jonathan Ross, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en una zona residencial de Minneapolis el 7 de enero.
El tiroteo se produjo tras el despliegue de miles de agentes de inmigración en las Ciudades Gemelas.
El incidente, que fue grabado con teléfonos celulares, muestra a la pareja de Good, que se encontraba fuera de la camioneta, llamando a Ross "grandulón" y diciéndole que mostrara su rostro. Se escucha a otros agentes en el lugar diciéndole a Good que saliera del auto, y se la ve girando el volante para alejarse de Ross y comenzando a conducir.
Se escucharon varios disparos antes de que la camioneta de Good chocara contra un vehículo estacionado. En un video grabado por Ross, se escucha una voz masculina diciendo "maldita perra" momentos antes del choque.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, acusó a Good de ser una "terrorista doméstica" sin presentar pruebas y afirmó que Ross actuó en defensa propia. Fue atendido en un hospital por las heridas sufridas en el incidente y dado de alta poco después, según declaró Noem tras el tiroteo. Un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó posteriormente a NBC News que Ross sufrió una hemorragia interna, pero no dio más detalles sobre sus lesiones.
En un correo electrónico enviado el miércoles por la noche, la portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, acusó a Good de negarse a obedecer las órdenes de los agentes.
"Si se obstaculizan las operaciones policiales, se ignoran las órdenes y se utiliza un arma mortal para matar o causar daño corporal a un agente federal, existen consecuencias peligrosas y, en este caso, mortales", declaró McLaughlin. "Esto era totalmente evitable".
En un comunicado anterior, los abogados de Good la describieron a ella y a su pareja como "miembros responsables de la comunidad que vivían pacíficamente y no participaban en conductas perjudiciales hacia otros, incluidos los agentes federales involucrados el 7 de enero de 2026″.
El gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, así como otros funcionarios locales, han criticado las operaciones federales de inmigración en la zona. Walz y Frey, ambos demócratas, también han discrepado con las autoridades federales que han intentado justificar el tiroteo de Good.
El FBI está investigando el tiroteo. Funcionarios estatales declararon que se les ha impedido participar en la investigación.
Este artículo se publicó originalmente en inglés en NBC News. Haz clic aquí para leerlo.







