
Una familia de Long Beach dejó este lunes el que fue su hogar por más de dos décadas en busca de un nuevo sueño: autodeportarse a México para construir una vida mejor.
La familia asegura que estaban viviendo sumidos en temor a los imparables operativos de inmigración y el presunto acecho que, según uno de ellos, vivió al ser perseguido por agentes federales mientras trabajaba como jardinero.
La familia de estatus mixto aseguró que se fueron tristes, pero emocionados por el futuro que les espera. El esposo estuvo indocumentado por más de 20 años en Estados Unidos, pero su esposa y dos hijos son ciudadanos estadounidenses y ahora vivirán en un país desconocido para ellos.
Cruzaron la frontera sur en Otay Mesa llevando las pocas pertenencias que pudieron en su camioneta y un remolque.
“Decidir mejor nuestro futuro en vez de que el gobierno decida nuestro futuro, en vez de esperar que lo agarren y que lo manden a una cárcel”, dijo Sonia Burgueño, esposa del autodeportado.
Desde el cruce fronterizo en Otay Mesa, ya en territorio mexicano, Sonia contó que el acecho que presuntamente vivió su esposo al ser perseguido por agentes federales mientras trabajaba como jardinero motivó a Francisco a autodeportarse con sus dos hijos y esposa, que son ciudadanos estadounidenses.
“Sentí la impotencia que él sentía y me conmovió el corazón; yo no quiero que mi esposo viva así. Mi esposo no es una persona que vive la vida con miedo”, dijo Sonia.
La familia Burgueño emprenderá una travesía de varios días para llegar hasta su nuevo hogar en el estado de Sinaloa, México, pero antes de cruzar la frontera a territorio mexicano, cuenta que la Patrulla Fronteriza estadounidense los interceptó y cuestionó a Francisco por no haberse deportado a través de la aplicación CBP Home.
“Le tomaron sus huellas. Todo esto es como su firma y le dijeron que no puede entrar al país por diez años”, dijo Sonia.
Francisco afirma que al entrar a Estados Unidos a los 19 años fue deportado; por eso, nunca pudo regularizar su estatus migratorio, aunque sus hijos y esposa sean estadounidenses. Hoy, desde territorio mexicano, Francisco dice sentirse nuevamente libre.
“Me siento humillado, ya no tenía esperanza de que podía vivir con libertad en ese país. Vivir con miedo no es vivir”, dijo Francisco. “Nos vamos juntos, y eso es lo más importante”.
La familia vendió el negocio de jardinería que construyó en el sur de California por 20 años y sacó a uno de sus hijos de la escuela.
“Estados Unidos no es el único país en que puedes triunfar y puedes agarrar el sueño que tú quieres; lo puedes obtener en cualquier otro país; claro, toma trabajo”, dijo Sonia.
En redes sociales la familia está solicitando ayuda económica para poder establecer su nuevo hogar en México. Iniciar una nueva vida no será fácil para Sonia, que dejó a seres queridos en Estados Unidos.
“Es muy difícil para mí poder dejar a mi familia, mi mamá tiene 83 años, es ciudadana de Estados Unidos”, dijo Sonia.
Pero para Francisco es revivir su niñez. “Yo voy a estar en el lugar donde yo crecí, donde yo tuve mi mejor niñez y sin tener que preocuparme que me miren diferente”, dijo Francisco.
Telemundo 52 se comunicó con el Departamento de Seguridad Nacional para conocer cuántos inmigrantes se han autodeportado hasta la fecha desde el inicio del gobierno de Trump, pero no hemos obtenido respuesta, aunque un informe del diario The New York Times indica que serían unos 40,000.








