
Hubo un instante, justo antes de que Cristiano Ronaldo se impulsara hacia el cielo de Riad, en el que el estadio entero contuvo la respiración. Y hubo otro, inmediatamente después de que el balón besara la red, en el que todo Al Awwal Park estalló. En medio de ese terremoto emocional, las cámaras cazaron una de las imágenes de la noche: la reacción de Mateo, el hijo del astro portugués, celebrando la chilena de su padre como si se tratara del gol que decide una final de Champions.
Espace publicitaire · 300×250








