
Associated Press
BOGOTÁ (AP) — La guerrilla colombiana Ejército de Liberación Nacional (ELN) liberó el lunes a cinco policías que mantenía secuestrados desde el 6 de enero en el Catatumbo, en el noreste del país, según informó la Defensoría del Pueblo.
La entidad estatal detalló que los policías fueron entregados a una comisión humanitaria que integraron junto a la iglesia Católica y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia. Junto al anuncio en la red social X, enseñaron una fotografía de los policías acompañando a miembros de la comisión y tres guerrilleros armados del ELN.
“Un alivio esta liberación. Para ellos, para sus familias”, indicó en la misma red social la defensora del Pueblo, Iris Marín.
Sin embargo, Marín abogó por la liberación de “decenas de personas que continúan secuestradas por el ELN, en Norte de Santander, en Arauca y en otras partes del país”.
Los cinco policías fueron secuestrados cuando se movilizaban en un bus de servicio público vestidos de civil, dado que descansaban por las festividades navideñas, según relató la policía tras el secuestro.
El ELN reivindicó el secuestro de los agentes días más tarde, en un comunicado en el que indicó que fueron “capturados” en un “retén de control” de la guerrilla en la vía por ser “cómplices” en el supuesto “apoyo y protección” que daría la policía y el ejército a un bando enemigo de las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), conformada por quienes no se acogieron al acuerdo de paz con el Estado en 2016.
El Catatumbo, fronterizo con Venezuela, es desde hace un año epicentro de disputa armada entre el ELN y la disidencia de las FARC denominada Frente 33. La violencia dejó el año pasado al menos 163 homicidios y más de 100.000 desplazados, de acuerdo con cifras oficiales.
Se trata de una región disputada por narcotraficantes y grupos rebeldes que buscan controlar una de las principales áreas productoras de coca de Colombia, así como una zona de frontera estratégica para el contrabando.
El ELN, alzado en armas desde 1964, intentó dialogar con el actual gobierno del izquierdista Gustavo Petro sin éxito. Las conversaciones fueron suspendidas hace un año por Petro en reproche a la ola de violencia en el Catatumbo.






